UBS publicó el 25 de septiembre su informe sectorial de minería, The Copper Age. La idea central es simple: en los próximos años el mundo va a necesitar más cobre del que las minas pueden producir. El hierro está en la situación opuesta, con más oferta que demanda, y el oro queda como cobertura.
Qué precios espera UBS
Para el año próximo, UBS espera subas en los metales preciosos y bajas en casi todo lo demás. El cobre ya cotiza por encima de lo que el banco proyecta para 2027, y el petróleo, hoy inflado por el conflicto en Medio Oriente, es el que más caería.

Cobre: falta oferta
Las minas casi no crecen
La producción mundial de cobre subiría apenas 0,6% este año y 1,1% en 2027. UBS ya descuenta que una parte de lo planificado se va a perder por accidentes, huelgas y demoras, algo que pasa todos los años.

El salto de 2028 depende de que vuelvan a funcionar a pleno tres minas paradas o con problemas: Cobre Panamá, de First Quantum (FM); Collahuasi, en Chile; y sobre todo Grasberg, de Freeport-McMoRan (FCX), en Indonesia, que este año produce menos de la mitad que en 2024 por un accidente.

En 2035 faltan 7 millones de toneladas
Las minas que existen hoy podrían producir 23 millones de toneladas por año en 2035. El mundo va a necesitar 30. Para cubrir la diferencia hacen falta minas nuevas por unos USD 200.000 millones, y la aprobación de proyectos se frenó entre 2023 y 2025.

La demanda viene de tres lados: autos eléctricos, energía renovable y centros de datos para inteligencia artificial. Solo los autos eléctricos y las renovables sumarían 6,5 millones de toneladas en diez años, un 20% más que el consumo actual.
Los riesgos
China sigue construyendo poco: los inicios de obra de viviendas cayeron 26% interanual en junio. El aluminio puede reemplazar al cobre en cables cuando el cobre cuesta más de tres veces que el aluminio, y hoy cuesta 4,4 veces. La reserva estatal china tendría más de un millón de toneladas que podría vender para bajar el precio.
Argentina, entre los proyectos más grandes del mundo
De los doce mayores proyectos de cobre sin desarrollar que lista UBS, tres están en el país. Vicuña, en San Juan, de Lundin Mining (LUN) y BHP (BHP), es el segundo del mundo, con 500.000 toneladas por año y una inversión total de USD 18.100 millones en tres etapas. También aparecen El Pachón, de Glencore, y Taca Taca, de First Quantum. UBS le reconoce al país un potencial muy grande, aunque todavía lo considera una jurisdicción de riesgo alto.
Hierro: sobra oferta
El problema del hierro es la llegada de Simandou, en Guinea, que agrega más de 100 millones de toneladas en tres años, mientras China usa cada vez más chatarra para fabricar acero. UBS espera que el precio baje de USD 96 a USD 85 por tonelada en el largo plazo.

Por eso las grandes mineras como BHP y Rio Tinto (RIO) están moviendo su negocio hacia el cobre. La fusión entre Anglo American y Teck va en la misma dirección: la empresa resultante sacaría más del 70% de su ganancia operativa del cobre.
Oro: sirve para cubrirse
UBS ve al oro como un activo de cobertura dentro de una cartera minera, porque se mueve distinto que el resto de los metales y que las acciones. Lo sostienen las compras de los bancos centrales y la búsqueda de alternativas al dólar. Su proyección muestra un techo de USD 4.800 por onza en 2027 y una baja gradual después.

Las de cobre ya están caras
El mercado ya apostó al cobre. Las mineras de cobre cotizan casi al doble de lo que valen sus minas, mientras las de oro y las diversificadas cotizan cerca de su valor.

De ahí sale la recomendación más fuerte del informe: venta de Southern Copper (SCCO), la más cara del sector y la que menos crece. En cambio, UBS recomienda compra de Freeport, que se recupera con Grasberg, y de las productoras de oro Newmont (NEM), Kinross (KGC) y Barrick (B).

Qué nos llevamos para las carteras
El cobre tiene la mejor historia del sector, pero ya está en el precio de las acciones más puras. Para entrar vía CEDEARs, Freeport combina recuperación de producción con un precio razonable; Southern Copper, no. Vale (VALE) es la más barata, aunque el descuento refleja el exceso de hierro. Las mineras de oro generan más caja que las de cobre y sirven para diversificar.
Lo que hay que mirar: la vuelta de Grasberg, los envíos de Simandou y si el precio del cobre frente al aluminio empieza a frenar la demanda.





